Nota publicada: 2026-08-03
La NASA enfrenta una carrera contra el tiempo para rescatar el observatorio espacial Neil Gehrels Swift, un satélite que desde 2004 estudia algunos de los fenómenos más extremos del Universo y cuya órbita descendió peligrosamente tras el aumento de la actividad solar registrado en 2024.
Para evitar su reingreso a la atmósfera, la agencia espacial contrató a la empresa Katalyst Space para desarrollar LINK, una nave robótica diseñada para encontrarse con Swift, sujetarlo y elevarlo nuevamente a una órbita segura, en una misión sin precedentes para un satélite que nunca fue construido para recibir mantenimiento en el espacio.
LINK fue lanzada con éxito el 3 de julio de 2026 y comenzó su fase de pruebas en órbita. Sin embargo, poco después presentó problemas en su sistema de control de actitud, al perder el funcionamiento de dos ruedas de reacción y parte de sus propulsores, lo que provocó que comenzara a girar sin control.
Los ingenieros lograron estabilizar parcialmente la nave utilizando sus propulsores eléctricos de xenón, por lo que la misión continúa activa. Ahora trabajan en ajustes de software para recuperar el control necesario antes de intentar el delicado acercamiento al observatorio Swift.
Si el rescate tiene éxito, LINK deberá aproximarse lentamente, identificar puntos seguros de agarre y elevar el satélite durante varios meses hasta devolverlo a una órbita más alta. La operación no solo prolongaría la vida útil del observatorio, sino que también demostraría que es posible reparar y rescatar satélites en órbita, abriendo una nueva etapa para las misiones espaciales del futuro.