Nota publicada: 2026-08-01
Teherán. Desde que se desataron las hostilidades de Estados Unidos e Israel contra Irán, hace cinco meses, más de 2 mil 500 niños murieron o resultaron heridos y mutilados “en los lugares donde deberían estar más seguros: sus hogares, escuelas y comunidades”, denunció ayer el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef); al tiempo, el presidente estadunidense, Donald Trump, aseguró que Washington seguirá atacando a Teherán “con mucha fuerza”.
En este contexto, funcionarios estadunidenses informaron a The Wall Street Journal que Trump ordenó un nuevo ataque contra Irán “con el objetivo de lograr su rendición”, que podría comenzar este fin de semana y se extendería por varios días.
El director regional en funciones de Unicef para Medio Oriente y Norte de África, Abdul Fofana, reportó la muerte de otro menor, además de otros dos heridos, en los ataques más recientes del Pentágono contra la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz.
“Este incidente vuelve a recordarnos de forma estremecedora que los niños y las niñas de toda la región siguen pagando el precio más alto”, reprochó tras pedir “a todas las partes que cumplan sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario”.
El funcionario hizo hincapié en que los acuerdos de alto el fuego deben respetarse en tanto que “las partes deben adoptar todas las medidas posibles para poner fin a la violencia de inmediato y proteger a los niños y niñas en todo momento, estén donde estén”.
Más tarde, durante una reunión de gabinete en Camp David, el presidente estadunidense aseveró: “a la república islámica la estamos golpeando con fuerza, dejándolos aturdidos y seguimos ganando. Al final no les quedará más remedio que irse a casa”. Reiteró que Teherán no puede tener armas nucleares. “No la obtendrá. Si las consiguieran, Medio Oriente habría sido aniquilado”.
El republicano afirmó que en las campañas militares estadunidenses “nos va muy bien. Intentamos ser amables, lo mejor que podemos ser en una situación así, pero, como saben, están siendo diezmados. No tienen armada, fuerza aérea ni defensa contra aeronaves. Eso no significa que no tengan ninguna capacidad; tienen algunas, pero muy pocas”, aseveró sin presentar evidencia sobre sus señalamientos.
La nación islámica reivindicó un bombardeo con drones contra instalaciones militares estadunidenses en Kuwait y contra dos petroleros bajo la “escolta aérea” de Estados Unidos que intentaron atravesar el estrecho de Ormuz.
Luego de la ofensiva iraní contra las embarcaciones, la Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que otros cuatro petroleros tuvieron que dar la vuelta rápidamente y “regresar a sus posiciones anteriores”, reportó la televisión estatal iraní. Además, agregó que sus fuerzas “responderán a cualquier intento de las autoridades estadunidenses de dictar sus condiciones” sobre el estratégico paso marítimo.
El ejército iraní anunció ataques contra “refugios de aviones de combate, sistemas de comunicaciones por satélite e instalaciones de almacenamiento de equipo en la base aérea Ahmed al Jaber, en Kuwait”.
El vocero del ministerio de Defensa kuwaití, Saud Abdulaziz al Otaibi, resaltó que las fuerzas armadas del país interceptaron y derribaron varios drones “hostiles” sobre su espacio aéreo, en un nuevo ataque “criminal” perpetrado por Irán sin que se reportaran víctimas mortales o heridos.
“El objetivo de los ataques de la república islámica eran instalaciones militares y otras de vital importancia. Las fuerzas armadas aseguran que siguen cumpliendo sus misiones y deberes con alta eficacia y mantienen sus capacidades y su estado de alerta permanente”, añadió el vocero.