Nota publicada: 2026-07-06
Moscú. La víspera de que comience en Estambul la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), donde tienen previsto reunirse los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Ucrania, Volodymir Zelensky, Rusia lanzó la madrugada de este lunes un nuevo ataque “masivo y combinado” contra Kiev, menos intenso que el anterior, el 2 de julio pasado, pero igual de letal con al menos 14 muertos y 56 heridos.
Rusia disparó, de acuerdo con el reporte matutino de la fuerza aérea ucrania, 68 misiles y 351 drones, de los cuales pudieron derribar 39 y 326 artefactos, respectivamente, pero 29 proyectiles balísticos superaron la red de defensa antiaérea de Ucrania.
Varía, según quien lo diga, dónde impactaron esos misiles. Para Rusia, conforme a un comunicado de su ministerio de Defensa, lo hicieron en la empresa Kiev-71, que produce drones; en la fábrica Burevestnik, también especializada en aparatos aéreos no tripulados; en la empresa Kiev-79, que elabora componentes de misiles; en el astillero Kusnitsa na Ribalskom, que se dedica a reparar los drones marinos; en la fábrica Kiev-1, que elabora componentes para misiles; así como en dos empresas de la industria militar en las afueras de la capital ucrania.
Según el jefe de la administración militar de Kiev, Tymur Tkachenko, los misiles balísticos rusos impactaron de modo directo en zonas residenciales, destruyendo una treintena de edificios multifamiliares. Abundan en Internet las imágenes de casas reducidas a ruinas y videos de rescatistas sacando muertos y heridos por debajo de los escombros.
Para presionar a sus aliados de la OTAN a tomar una pronta decisión, el mandatario de Ucrania, Volodymir Zelensky, los instó a entregar cuanto antes proyectiles para baterías antiaéreas Patriot, las únicas que pueden interceptar misiles balísticos, y a su homólogo estadunidense, Donald Trump, a autorizar que Kiev fabrique esos proyectiles bajo licencia.
“Demorar en tomar una decisión es permitir que haya más muertes de civiles”, escribió Zelensky en su mensaje a los líderes de los países de la alianza noratlántica.
Continúan los ataques ucranios
Entretanto, Ucrania continuó atacando refinerías, puertos y otras infraestructuras rusas. Durante la madrugada, según el mando militar ruso, derribó 519 drones en 21 regiones de Rusia.
Entre los sitios más afectados figuran la refinería de Yaroslavl, de la petrolera Lukolil, atacada por enésima vez, y la de Novatek en Ust-Luga, así como dos puertos petroleros de la región de Leningrado, uno también en Ust-Luga y el otro en Vysotsk.
El comandante de las fuerzas de drones de Ucrania, Robert Brovdy, aseguró en redes haber destruido en el ataque nocturno 16 centros de distribución de la red eléctrica de Crimea, lo cual, según él, dejó toda la península a oscuras durante varias horas, hasta que los servicios de emergencia lograron restablecer parcialmente el suministro en Simferopol, Sevastopol y Feodosia.
Además, durante la primera mitad de este lunes, a plena luz del día, Ucrania atacó por primera vez la refinería de Omsk, en Siberia, la única que le faltaba a Kiev de las doce más importantes de Rusia, a 2 mil 500 kilómetros de distancia de la frontera común. Se trató de uno de los ataques a más distancia de Ucrania hasta ahora.
Aún no hay datos del daño causado, pero es de suponer que los hubo si el gobernador de Omsk, Vitaly Jotsenko, escribió en su cuenta de Telegram que la defensa antiaérea rusa pudo derribar “la mayor parte” de los drones que volaban hacia la refinería.
Qué pasa en Kostiantynivka
Rusia proclama que controla por completo esta localidad de Donietsk, que forma parte del escalonado cinturón de fortificaciones (Kostinatynivka-Druzhkovska- Kramatorsk-Sloviansk) hasta ahora inexpugnable, y para demostrarlo la televisión pública rusa y canales pro Kremlin en redes publicaron, desde el domingo anterior, 19 videos con diferentes lugares en que se ve la bandera rusa ondeando en Kostiantynivka.
Ucrania desmiente la pérdida de Kostiantynivka. El medio ruso independiente Aguentsvo analizó los videos y llegó a la conclusión de que, de los 19, 14 están grabados a geolocalizaciones que corresponden a la parte sudoriental de Kostiantynivka y sólo cinco, a la parte sudoccidental.
Esto hace pensar a los expertos que, habida cuenta de que la ciudad está dividida por el río Kryvyi Torets que la atraviesa, Ucrania mantiene la parte noroccidental de Kostiantynivka, si es que no todo ese lado del río, pues las cinco banderas rusas que aparecieron más al sur, en la llamada zona gris que nadie controla, pudieron haber sido resultado de efímeras incursiones de pequeños grupos eliminados minutos después de grabar la escena.