• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 29 No. 11    

Fuerzas Especiales del Ejército cumplen cuatro décadas de operaciones

LA JORNADA /




Nota publicada: 2026-06-10

Temamatla, Méx. Cuerpo de Fuerzas Especiales integrado por el Ejército Mexicano cumple cuatro décadas de operaciones el mes de agosto; su misión principal fue salvaguardar la seguridad ante cualquier acto terrorista durante el Mundial de Futbol México de 1986.

Actualmente sus tropas de élite mantienen el adiestramiento y cuentan con la preparación para intervenir en situaciones urbanas, de narcotráfico e incluso terrorismo.

La Jornada, tuvo acceso a un día de práctica de los integrantes de los diversos batallones que participan en los entrenamientos tácticos en los diferentes cursos, entre estos el de Combate Urbano e Intervención; Curso de Francotiradores y Adiestramiento Aeromóvil de infiltración por medio de cuerdas a rapel o saga rápida para descender en lugares que no son accesibles por medios motorizados.

El recorrido, inició con el adiestramiento a personal veterano, quienes reafirmaron conocimientos y practicaron el descenso a diez metros de altura desde un helicóptero MI-17 de la Fuerza Aérea Mexicana.

Los soldados bajaron, primero con equipo ligero y posteriormente con equipo pesado y armamento con el que efectuaron el rapel desde estas aeronaves, cuyos pilotos pueden mantener la nave en vertical en clima normal y también en condiciones climáticas desfavorables.

La práctica se realizó siempre con la presencia en tierra y aire de instructores; a nivel de piso con elementos de bomberos, ambulancias y paramédicos, listos para atender cualquier emergencia para los participantes.

En el Campo Militar 37-B donde se encuentra la base del Cuerpo de Fuerzas Especiales, también se realiza el Curso de Combate Urbano e Intervención a cargo de su coordinador el Capitán Segundo A.B. Pedro Jacobo Jiménez Zarate.

En entrevista, el mando castrense, explicó que los soldados llevan a cabo actividades de tiro encaminadas a la comunicación de tirador observador, ello con el fin de que exista una correlación y coordinación y los disparos sean más efectivos.

Durante la acción, los efectivos realizaron la práctica, siempre acompañados de un instructor, a fin de que el personal aprenda a trabajar bajo situaciones de estrés y en posiciones incómodas para llevarla la destreza en situaciones de combate real.

La práctica de tiro, se realiza en pistas dinámicas, lo cual ayuda a los soldados a efectuar disparos a diferentes distancias y discriminando, de manera correcta, los blancos y adecuarse a trabajar en escenarios reducidos.

“Practican el tiro dinámico y el tiro táctico; el personal se desplaza durante una ruta empleando obstáculos tanto de placas metálicas, barricadas y otras de diferente material. El propósito es que el personal mejore las habilidades de tiro y destreza”.

El itinerario es de dos veces al año y tiene una duración de cuatro meses. En cada curso, se capacita entre 15 y 20 efectivos. Una vez que concluyan la capacitación, los soldados son competentes para disparar con efectividad desde un vehículo terrestre o aeronave de ala rotativa.

Durante la práctica, se utilizaron fusiles y pistolas y el personal puede actuar en áreas urbanas o rurales y deben trabajar en equipo para desarrollar habilidades de liderazgo.

En el Campo militar 37-B de Temamatla, la práctica de los francotiradores debe llevarse a cabo en suma coordinación entre mandos quienes se comunican a través de radio a fin de evitar accidentes en las inmediaciones del campo de tiro; además, es necesario cerrar un camino de tránsito de vehículos militares, debido al largo trayecto que recorren las balas que salen de los rifles de precisión de los concursantes.

Al respecto, el Capital Segundo de Infantería Cristopher Cabrera Desion, coordinador del Curso de Francotirador de Fuerzas Especiales, dio detalles de las actividades que realizan los concursantes.

“Ellos realizaron un ejercicio de estrés donde tienen que disparar sobre diferentes posiciones la cual nosotros le llamamos barricadas. Estás posiciones llevan al tirador a ejecutar disparos sobre siluetas, en este caso metálicas, que presentan inestabilidad. Se pone a prueba la precisión y se les enseña a conjugar la parte del disparo que es propiamente del tirador con el elemento secundario que es el observador”.

La práctica de tiro a distancia, está encaminada a la comunicación entre tirador y observador, con el fin de que exista correlación y coordinación y los disparos sean efectivos; además el personal debe aprender a trabajar bajo situaciones de estrés y disparar en diferentes posiciones, incluso las más incómodas.

Quienes aspiran a ser francotiradores de las Fuerzas Especiales, deben tener una excelente condición física; la idea, es que el tirador pueda contener la respiración y mantener la concentración, porque el ejercicio consiste en disparar y desplazamiento con equipo, a fin de practicar a la vez tiros a 400, 300, 200 y 100 metros de distancia, en un intervalo de tiempo reducido.

Dependiendo del armamento con el que esté dotado el francotirador es la distancia máxima del disparo; pueden utilizar fusiles calibre 762; de precisión M-110 y fusiles Barret calibre 50 o 12.7 milímetros. Los primeros, tienen un alcance efectivo de hasta 800 metros; los M-110, entre mil y mil 100 metros y un Barret tiene una capacidad de alcance de hasta mil 800 metros.

El campo militar 37-B de Temamatla, es la principal instalación de entrenamiento táctico en México del Cuerpo de Fuerzas Especiales, cuyos elementos pueden desempeñarse en cualquier tipo de terreno, ambientes complejos, y son capaces de prevenir o desarticular actos de terrorismo.

Todos los participantes de sus cursos, son sometidos a pruebas de resistencia física y mental y debido a la exigencia de las pruebas, no todos los participantes concluyen la capacitación táctica.



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