Nota publicada: 2026-11-03
La avena es un cereal de grano entero que se consume desde la antigüedad. Según el informe Datos actuales sobre las propiedades nutricionales de la avena, de la Fundación Española de Nutrición, tiene un valor energético de 361 kcal por 100 g, es una buena fuente de proteínas de bajo coste y tiene un alto contenido en fibra.
Seguir una dieta hipocalórica que incluya avena durante dos días puede ser eficaz para reducir el colesterol. Ese es el resultado de un estudio alemán de la Universidad de Bonn, publicado en la revista médica Nature Communications. Según la investigación, un grupo de personas con síndrome metabólico, una condición que incluye hipertensión arterial, sobrepeso, niveles elevados de glucosa y de lípidos en sangre, que recibió una dieta de bajas calorías con un alto contenido en avena (300 gramos diarios), redujo significativamente sus niveles de colesterol.
Esta cantidad de avena debía ser cocida en agua y consumida tres veces al día. Los participantes pudieron añadir frutas y vegetales además del cereal durante esos dos días. La mejora en el perfil lipídico se mantuvo estable a las seis semanas.
¿Es la avena saciante?
A propósito de este estudio, Yhenny Brito Mendoza, dietista del Grupo de Dietoterapia de la Sociedad Española de Obesidad (Seedo), explica a CuídatePlus que la avena aporta betaglucanos, una fibra soluble que forma un gel viscoso en el intestino. “Ese gel atrapa parte del colesterol y de los ácidos biliares, y el cuerpo se ve obligado a usar más colesterol para producir bilis”, explica la dietista.
Además, recalca que en ensayos clínicos con adultos con colesterol moderadamente elevado, 80 g de avena al día han conseguido reducciones del colesterol total y del LDL (conocido como el malo) de entre 8 y 10 %, en un estudio publicado en Frontiers in Immunology.
Además, la avena puede ayudar al control de peso y la saciedad. Esto se debe a que la formación de un gel viscoso en el intestino hace que “el vaciamiento gástrico sea más lento y que la glucosa entre en sangre de forma más gradual”.
Por tanto, esto ayuda a generar una sensación de saciedad, por lo que el hambre aparece más lentamente y se producen menos picos de glucosa, “lo que facilita controlar la ingesta total de alimentos”, añade Brito.
Avena y otras mejoras en la salud
No obstante, y pese a estos resultados, Brito añade que la avena puede ayudar como complemento para reducir el colesterol, pero no debe utilizarse como la única medida. “La avena puede ser una herramienta eficaz dentro de un plan global”. Por tanto, añadir avena a nuestra alimentación, quizá en el desayuno como copos, puede ayudarnos a reducir el colesterol, pero siempre como parte de una alimentación equilibrada que incluya actividad física, sueño suficiente y reparador y, en los casos indicados por un médico, medicación para reducir el colesterol.
Según la nutricionista, hay estudios que señalan que aproximadamente 60–80 g de avena en copos o harina pueden ayudar a reducir el colesterol, e incluso dosis similares podrían reducir levemente el colesterol LDL. Pero este cereal “no sustituye a un fármaco cuando está indicado, pero sí puede ayudar a reducir dosis o retrasar su necesidad, siempre bajo supervisión médica”.