Nota publicada: 2026-10-19
Washington.- Astrónomos identificaron una enana blanca con un inusual resplandor verde amarillento, un fenómeno relacionado con los restos de material planetario que cayeron sobre su superficie y modificaron su composición química.
La estrella, denominada WD J1330+6435, se encuentra a unos 280 años luz de la Tierra, en la constelación de Draco, y forma parte de la Vía Láctea.
El hallazgo se produjo durante una investigación para determinar cómo percibe el ojo humano los colores de las enanas blancas, núcleos compactos que quedan después de que estrellas de masa baja o media agotan su combustible y expulsan sus capas externas.
De acuerdo con el estudio publicado en la revista RAS Techniques and Instruments, la estrella recibió fragmentos de material planetario que enriquecieron sus capas externas con elementos como calcio, litio y, especialmente, sodio.
En condiciones normales, el sodio absorbe luz de una longitud de onda naranja. Sin embargo, la enorme densidad de esta enana blanca provoca interacciones constantes entre los átomos de sodio y helio, modificando la forma en que absorben la luz.
Como resultado, el sodio absorbe una gama más amplia de longitudes de onda amarillas, naranjas y parte de las rojas. La luz restante genera el peculiar resplandor verde amarillento observado por los investigadores.
Los científicos explicaron que este fenómeno no sería posible de la misma manera en estrellas similares al Sol. Las enanas blancas son objetos extremadamente densos: pueden concentrar una masa comparable a la del Sol en un volumen aproximadamente similar al de la Tierra.
El descubrimiento ofrece información sobre la composición química de estos remanentes estelares y sobre cómo los restos de antiguos sistemas planetarios pueden modificar su apariencia.