Nota publicada: 2026-07-29
Naco, Son. La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación por el derrame de alrededor de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio (compuesto químico corrosivo utilizado en procesos industriales, como la minería de cobre) en el municipio de Naco, provocado por el descarrilamiento de varios vagones de un tren de carga de Ferromex, subsidiaria de Grupo México.
Tras el accidente permanece bajo inspección federal una zona donde las lluvias complicaron las labores de contención; hay preocupación por un posible impacto ambiental en la frontera de Sonora.
El percance ocurrió la madrugada del 26 de julio en las inmediaciones del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, a unos 20 a 22 kilómetros en línea recta del área fronteriza con Estados Unidos.
En entrevista para La Jornada, el gobernador Alfonso Durazo Montaño señaló que el derrame fue atendido de inmediato por las corporaciones de emergencia.
“El fin de semana hubo un descarrilamiento de un tren de Ferromex que llevaba alguna sustancia, no tan contaminante como la que alcanzó al río Sonora en 2014. Sin embargo, cualquier sustancia química tiene un grado importante de contaminación y de impacto al medio ambiente.
“Se atendió de inmediato, se movilizaron todas las instituciones, los cuerpos de Protección Civil y las áreas de emergencia.
Se corrió con la fortuna de que el propio impacto taponó la fuga del químico, por lo que la góndola del ferrocarril no se desahogó completamente”, declaró.
Por su parte, Daniel Gámez Martínez, coordinador estatal de Protección Civil (PC), confirmó que desde los primeros minutos posteriores al accidente se activó el Sistema Estatal de PC y se notificó a las autoridades federales competentes, entre ellas la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la FGR.
“De inmediato nos abocamos a atender el incidente. Se realizaron acciones de protección civil para retirar el material que pudiera representar un riesgo”, indicó el funcionario.
Según los lugareños y el alcalde de Naco, Lorenzo Villegas, las precipitaciones del fin de semana dificultaron las maniobras de contención y favorecieron que parte del material derramado fuera arrastrado por escurrimientos naturales, situación que provocó la vigilancia de las autoridades ambientales, como la Profepa, por la posibilidad de que la sustancia alcance cauces que se dirigen hacia el municipio de Cananea.
Agregaron que el olor de los vapores generados por la reacción del hidrosulfuro de sodio con el agua obligó a varias familias del ejido Cuauhtémoc a abandonar temporalmente sus viviendas; mientras, personal de emergencia estableció un perímetro de seguridad y evaluó las condiciones del sitio.
Hasta ayer, según las evaluaciones preliminares, no han sido identificadas afectaciones inmediatas para la cabecera municipal de Naco; sin embargo, las autoridades informaron que serán las instituciones federales, las cuales mantienen el monitoreo, quienes den los resultados de los análisis ambientales.
El lunes, la Profepa informó que realiza una inspección para determinar la magnitud del daño ecológico y verificar que Ferromex cumpla con las medidas de contención, limpieza y remediación previstas en la legislación ambiental.
Paralelamente, la Comisión Nacional del Agua efectúa muestreos hídricos y de suelo para establecer si el compuesto provocó contaminación en la zona.